
En cuanto a la falta de Gibson, algo sí que se nota. Aunque el personaje en sí no requiera una gran interpretación, Tom Hardy hace un Max bastante más anodino que el original. El intento de que no le veamos demasiado la cara en casi un tercio de la cinta (llevando aquella especie de bozal metálico), seguramente va en esa línea. Pero es que lo que más me ha rechinado es que el protagonismo casi absoluto se lo ha llevado Furiosa, interpretada por la guapa Charlize Theron, dejando a Max como casi un secundario. No me malinterpreten, Imperator Furiosa es un personaje tan sumamente bien creado y definido, que realmente merecía que la película llevara su nombre (supongo que lo de "Fury Road" va por ahí). Y el desarrollo de la trama cae sobre ella, simplemente Max interviene, casi de casualidad en un principio, aunque en la conclusión de la historia sea la clave, y ejerza de punto de inflexión para la orientación final.
En cuanto a continuidad, no tengo muy claro donde ubicarla respecto a las anteriores, ya que, por determinados elementos, no podría ser posterior a La Cúpula del Trueno. Aunque me da la impresión que simplemente es otra historia de Mad Max, independiente, sin necesidad de que entre en una cronología estricta.
Como dije antes, la ambientación, los escenarios, te vuelven a llevar a aquellas pelis que recordabas con ternura. Tan solo por esos momentos de nostalgia, ya han merecido la pena las dos horas frente a la tele. Pero es que además es cierto que el señor Miller, a su avanzada edad, sigue dando lecciones de como rodar una película de acción, eso no se puede negar.
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